La
cristiandad esta dividida en tres principales confesiones: Iglesia Católica Romana,
La Iglesia Ortodoxa, y las religiones derivadas de la Reforma Protestante. De
estas confesiones la mas grande en cuanto a miembros, es la Iglesia Católica
Romana que tiene mucha presencia sobre todo en occidente (Europa, América), y
esto se debe principalmente a dos factores determinantes: el bautismo de
infantes, y su expansión gracias a un maridaje con el poder político, sobre todo
en la antigüedad.
En cuestión de creencias, los
católicos tienen muchas doctrinas que comparten con los evangélicos, entre las
que podemos contar; la aceptación de La Biblia, como la palabra de Dios, creen
en la trinidad (El Padre, El Hijo, El Espíritu Santo), en Jesucristo como Dios,
y en la existencia del cielo y el infierno, entre otras.
También existen otras
creencias, que si las contrastamos desde un punto de vista de los evangélicos,
encontramos en su conjunto presuntas desviaciones a lo que es la doctrina
original, que emana de las escrituras (sobre todo del Nuevo Testamento), que
es el testimonio más "fehaciente" de que se dispone, en materia de las
enseñanzas de Jesús. En la
siguiente sinopsis trataré de explicar algunas creencias: Creencia sobre La autoridad:
La
Iglesia Católica tienen dos fuentes de autoridad, de la que emana la revelación
de la palabra de Dios: La Biblia, y La Tradición Apostólica Como ya
vimos, la misma infalibilidad papal con que “cuenta” esta Iglesia, hace que en
determinados momentos, estos ejerzan el magisterio (autoridad del maestro),
sobre lo que debe ser aceptado como creencia oficial, aunque en La Biblia, no
haya reminiscencia (palabra no escrita).
Los
católicos afirman que la tradición con la que se “nutren” sus credos, no están
por encima de la palabra de Dios, sino más bien estos le sirven. El Concilio
Vaticano II por su lado, la define claramente:”La
tradición, son las sucesivas interpretaciones de las escrituras, dadas a través
de los siglos”, con lo que tenemos que es posible encontrar
doctrinas sobrepuestas a la misma palabra de los evangelios escritos, o quizá
la factibilidad de que se den interpretaciones peregrinas de estos.
Creencia sobre la Iglesia:
La
Iglesia católica se concibe a si misma, como “el Cuerpo de Cristo”, es decir,
como una especie de encarnación y prolongación de Cristo. Aunque el
Concilio Vaticano II define a la Iglesia como “El instrumento por el que Dios
llama y mueve al mundo hacia su reino”, papas modernos como Paulo VI han
afirmado que la Iglesia; “es la continuación y extensión de Cristo”. De esta
forma la Iglesia Católica supone que como no es capaz de errar en la fe
(infalibilidad), Cristo todavía habla dentro de la Iglesia, y ejerce autoridad
a través de sus dirigentes.
Los
evangélicos por su lado, piensan que la Iglesia Católica
exagera sobre la unidad de Cristo (cabeza), con la Iglesia (cuerpo), como lo
conciben los católicos. De hecho,
el igualar la enseñanza que emana de las jerarquías de la Iglesia, con las
escrituras, la iglesia misma se convierte en la norma de verdad, y en la
revelación con todo lo que puede conllevar.
Creencia sobre la salvación:
Los
católicos creen que las obras (buenas obras), es un factor muy importante
que juega en pos de la salvación del hombre, y se apoyan en pasajes bíblicos
para ello, tales como Santiago 2:17, 21-22. Para los
evangélicos, las obras son un producto de la fe interna, es decir; que las obras
serían una expresión externa de la misma fe. De esta suerte, los hombres no son
salvos por obras y fe, sino por un acto de gracia de Dios, en el que media
únicamente la fe (con toda lo que conlleva), todo ello en consonancia con lo
explicado por Pablo Apóstol en Romanos 3:28:“Concluimos pues, que los hombres son justificados por fe, sin las obras
de la ley”.
Creencia sobre los sacramentos:
Los
sacramentos se pueden definir; como los signos sensibles y eficaces instituidos
por Jesucristo, para conferir la gracia divina. Los
católicos cuentan con siete sacramentos que son: el bautismo, la confirmación,
la eucaristía, la penitencia, la extremaunción, el matrimonio, y el orden
sacerdotal. De los
siete sacramentos el bautismo y la penitencia, corresponden a los “sacramentos
de los muertos”; porque dan vida al alma que carece de ella, los demás se
llaman “sacramentos de los vivos”.
1.-El
bautismo- Según los católicos, borra el pecado original, y los pecados
terrenales. 2.-Confirmación-
Se profundiza la gracia santificante, después de haber sido bautizado con agua. 3.-La
eucaristía – En la celebración de la misa, se realiza una repetición del
sacrificio de Cristo en el calvario (simbólica), de manera no cruenta. Se
consagra la sustancia del pan y el vino, que se supone se transforman en el
cuerpo, sangre, y alma de Cristo. 4.-La
penitencia – Esta relacionado con el confesionario donde se dispone si el
pecado confesado es mortal (aquel que priva el alma de la gracia santificante),
o venial, que son pecados no muy graves. Para los
pecados veniales, se obtiene la purificación mediante la constricción; es decir
mediante el dolor por el pecado (Recitar 20 Padres Nuestros, etc.). Los pecados
mortales requieren de un genuino y tácito dolor, que son dispuestos en las penitencias,
y también mediante la práctica de indulgencias. El padre
que escucha los pecados, es un especie de Juez, con capacidad de absolver en el
nombre de Cristo, en las que las penitencias juegan un papel de medio por el
cual, el pecador puede llegar a reconciliarse con la iglesia mas que
reconciliarse con Dios. 5.-Extremaunción
– Este rito se administra a enfermos terminales, o gente en peligro de morir, y
sirve para proporcionar alivio espiritual. 6.-Matrimonio
– Santifica la unión, entre un hombre y una mujer. 7.-
Ordenes sacerdotales – Es el rito que confiere el sacerdocio por ordenación a
los sacerdotes. Con ello, a los sacerdotes se les da el orden sagrado para
ofrecer sacrificio, perdonar el pecado en el nombre de Cristo, y ejercer el
oficio de sacerdote.
En
contraste con los católicos, los evangélicos, reconocen solo dos
sacramentos: el bautismo y la Santa Cena. El
evangélico con el bautizo testifica que son borrados sus pecados por la sangre
de Jesús, y ha resucitado espiritualmente con él. Es de
hacerse notar, que en ninguna parte del Nuevo Testamento enseña sobre la
necesidad de hacer penitencia; ya que lo que Dios desea es un verdadero
arrepentimiento, porque se supone que Cristo ya sufrió el castigo por nuestros
pecados; por lo que lo instituido en el catolicismo, corresponde al acopio de
ciertos ritos paganos.
La creencia en María (Mariología):
María, la
madre de Jesús; recibe en realidad poca atención en los
evangelios, y se menciona una sola vez en el libro de “Hechos” del Nuevo
Testamento. Aunque Jesús trata con respeto a su madre, no le dio un lugar
especial en los ámbitos espirituales: Cuando
una mujer le dijo:”Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que
mamaste”, Jesús respondió:“Antes
bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan”- (Lucas
11:27-28).
El culto
católico a María, se da en sus inicios de manera importante en el siglo III con
Constantino; que hizo del Cristianismo la religión oficial en el imperio, y en
que multitud de gente se bautizó. María fue el “recipiente”, que cobijo
creencias paganas y objeto de identificación de diosas que idolatraban en el
pasado, estas nuevas multitudes cristianas.
En el
Concilio de Calcedonia en el 451 d. C., se llamo a María con el título de
“Madre de Dios” (Theotokos), para poner en claro que Jesús era hombre, así como
Dios. En el
Concilio de Constantinopla en el 553 d. C. se manejó el mote hacia María con un
“siempre virgen”, concepto que se instituyó a pesar de la negación de varios
padres en adoptarlo. En los
tiempos medievales, la Iglesia Católica inició a considerar a María, como
“mediadora y dispensadora de todas las gracias”.
Poco
después se desarrollaría la doctrina de la “inmaculada concepción de María”,
es decir, que ella había sido concebida sin el pecado original. A pesar de la
oposición de Tomás de Aquino, y Pedro Lombardo, entre otros, el Papa Pío IX
hizo de este dogma, una verdad indiscutible, en 1854. Por su
parte el Papa Pío XII en 1950, declaró que María por gracia y privilegio del
Señor, no había sido concebida con el pecado original, y por ello no estaba
sujeta a la ley de permanecer en el sepulcro, y no tuvo que esperar hasta el
fin de los tiempos para la redención de su cuerpo. Este dogma (ascensión de María),
reposa en historias increíbles que se registran en los Libros considerados
Apócrifos, por la misma iglesia; que solo nos hablan de una verdad: El fervor
religioso que se vivía en los primeros tiempos cristianos.
En
tiempos más modernos, el Papa Juan Pablo II, tuvo por lema “Aotus, tuus Sum
María”, que quiere decir“María soy
totalmente tuyo”, y con el, millones de feligreses católicos de
todo el mundo oran continuamente a María, y también a un catálogo impresionante
(en cuanto a número), de hombres mortales que la Iglesia los considera santos.
La Biblia
no enseña en ninguna parte que existen otros mediadores aparte de Jesús;
más bien es clara y concisa al respecto, porque dice:“Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los
hombres, Jesucristo hombre”. (1Timoteo 2:5). De esta forma, sabe el mundo
realmente cristiano que siendo Jesucristo Dios y hombre, es santo; y por ello
es competente para servir de mediador entre el hombre y el Padre.
Hoy día
en el ámbito católico romano, existe muy poca diferencia entre el culto
prestado a Dios y el culto a la Virgen María; y ello es práctica diaria. Este
estado de cosas que es innegable, incluso algunas autoridades eclesiásticas han
sido capaces de reconocer y lamentar; como el obispo de Cuernavaca, en México;
que se atrevió a decir: “La devoción a María y a los santos, especialmente en nuestros países, a
veces oscurece la devoción a Cristo".
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Bibliografía: Historia
del cristianismo en América latina - Pablo Deiros. Concilio
Vaticano II – Miguel Jordá. Doctrinas
que dividen – Edwin Lutzer Teología
Evangélica Tomo I y II – Pablo Hoff. Doctrinas
Bìblicas – P. C. Nelson La
Sagrada Biblia – Selecciones del Readers Digest. La
Santa Biblia – VARV Notas
publicadas en foros de Internet – Gil-Gil