Becho toca el violín en la orquesta, cara de chiquilín sin maestra,
y la orquesta no sirve, no tiene más que un solo violín que le duele.
Porque a Becho le duelen violines
que son como su amor, chiquilines;
Becho quiere un violín que sea hombre,
que al dolor y al amor no los nombre.
Becho tiene un violín que no ama,
pero siente que el violín lo llama;
por la noche como arrepentido,
vuelve a amar ese triste sonido.
Mariposa marrón de madera,
niño violín que se desespera,
cuando Becho no toca y se calma,
queda el violín sonando en su alma.
Porque a Becho le duelen violines
que son como su amor, chiquilines;
Becho quiere un violín que sea hombre,
que al dolor y al amor no los nombre.
Vida y muerte, violín, padre y madre;
canta el violín y Becho es el aire;
ya no puede tocar en la orquesta,
porque amar y cantar eso cuesta.
Letra y música de Alfredo Zitarrosa
Su canto, para algunas
generaciones; representan tiempos de “juventud revolucionaria” en sus pasos por
las universidades. Mítines, en que se discursaban inconformidades con las
administraciones universitarias, y se hablaba sobre temas, y sobre la vida de
los países socialistas. En parte hay suficiente razón; porque en verdad Soledad
Bravo, es una intérprete que ha incluido en su basto repertorio, una gran
cantidad de música vanguardista.
“Le Figaro”, París, la describe brevemente: "La voz sobrecoge, el registro es extenso, su aliento sorprendente".
Yo escucho una voz, con un fondo en que vive la melodía espléndida, dotada en
primer término de un timbre que le abre camino; creo que es una bellísima voz.
Ella por su parte, y en su ímpetu, acude puntual a la interpretación, y guarda
un gran respeto de quien toma la obra. Solo hay que escucharla cantar las
canciones de Violeta Parra, o Alfredo Zitarrosa, para darse cuenta de ello.
Soledad Bravo, va más allá; va y recoge poemas de León Felipe, Mario
Benedetti, Rafael Alberti; y les cuelga lo suficiente para cantarlos, como
“Nube blanca” o “Es tan poco”. También se apropia seguro que involuntariamente
del folklore, porque una vez que le hemos escuchado estas piezas en su voz, no
podemos volverlas escuchar con otro cantante sin sentir que desmerece. Los
hechos están a la vista: Palabras de amor, El violón de Becho, El corralero,
Para el bien de la paloma….
Creo que Soledad Bravo, es una persona que difícilmente podemos olvidar, y
seguramente sus obras las seguiremos guardando, como algo valioso.
Aqui un video interesante con una canción de nombre
"Preguntitas sobre Dios" del señor Atahualpa Yupanqui.
FICHA BIOGRÁFICA: Soledad Bravo, es una cantante venezolana que inicia su carrera hacia el final de la década de los sesentas, precisamente en la Universidad Central de Venezuela. Ha grabado una gran cantidad de tipos de música (Salsa, Nueva Trova Cubana, Folklore latinoamericano, Jazz, etc.), y a obtenido muchos reconocimientos por ventas de discos, y también ha recibido el aprecio de personas internacionalmente, y se ha ganado el
recuerdo grato de sus admiradores.