Película:
Bajos instintos II Director:
Michael Caton-Jones Actúan: Sharon
Stone, David
Morrissey
El rostro de Sharon
Stone tiene
una particularidad; tiene dos ojos muy especiales cuya mirada destila erotismo,
y ello pienso le valió mucho para haber capitalizado la atención del público
(sobre todo masculino), en la película “Bajos Instintos” (Basic Instinct),
dejando con el tiempo a Michael Douglas /detective Nick Curran, en un especie
de utilería, dentro y fuera de la película.
La Stone ya no pudo ser recordada en el papel de esposa en “El vengador del
futuro”, por ejemplo, sino… cruzando las piernas frente a los policías que la
interrogaban, o tomando un cuchillo para apuñalear a su amante en pleno transe.
Hubo otras cintas como “Casino”, “La esfera”, etc. pero creo que una gran
cantidad de su público quedó seducido por la escritora Catherine
Tramell,
meditando hasta donde sería capaz de llegar, y que tan culpable fue de las
muertes acaecidas.
Después
de catorce años, viene una “secuela” de “Bajos instintos”, y lo más notable es
que Sharon Stone se la juega en serio al caracterizar de nueva cuenta a
Catherine.
En la cinta, la escritora imprudentemente conduce un auto a toda velocidad bajo
los efectos de la droga, y al borde de realizar ciertos juegos sexuales con su
acompañante, el vehículo cae al mar, ahogándose su amante.
En los recovecos legales que se dieron a causa de la muerte de su acompañante,
es señalada por el psiquiatra Andrew Glass, como un peligro para la
sociedad, y ello hace que la escritora al salir bien librada de ello, se fije
en el facultativo, para iniciar un peligroso juego de seducción; en que termina
por hacer de el, un hombre cuya voluntad por hacer lo debido, se quebrante una
y otra vez.
El
psiquiatra increíblemente cae en la red del deseo sexual; una especie de
obsesión por la escritora, gracias a un juego de intrigas y provocaciones
sexuales de la Tramell, y lo increíble se vuelve tanto usual para el
espectador, al ver como ella es capaz de seducir prácticamente a todo el
círculo social del doctor, incluyendo a las mujeres, con excepción de una
isleta que se mantiene firme, como es el investigador de policía, que a la
postre quizá no sea tampoco de fiar, dada su poca ética.
Creo que
Sharon Stone, cumple con el cometido en la película, y a pesar de sus 48 años,
hace que el espectador vea un cuerpo impecable (gracias a los dobles
utilizados); y una cara bella, aunque seguramente muy cuidada en las tomas.
Creo que ayuda mucho en que se escogió a un elenco acorde a la edad de la
Stone, salvo una o dos participaciones (Dennise muy joven para el psiquiatra),
que “pasan”; porque son de segundo o tercer término.
Hacia el
final de la cinta, Catherine Tramell, una vez más recoge la desgracia ajena en
su punto mas lamentable como es la muerte trágica, en provecho a su inspiración
y éxito en sus libros, lo que la hace verse como un monstruo, del que muchos no
pueden dejar de cautivarse. Por su parte el público, una vez más le es inyectado
otra dosis de incertidumbre, al no poder distinguir a un autor material de las
muertes; solo le es dado el chance de hacer un recuento de víctimas que ha
dejado a su paso Catherine Tramell, como es el propio doctor Andrew Glass, que
termina en un paradógico estado….
Con todo,
Sharon Stone es una de las "mujeres fatales" con una belleza que
conmueve al más pintado, y la cinta lejos de "contaminar", nos hizo
el favor de permitirnos el volver a bailar con el peligro que encierran algunas
mujeres que... ¡claro!; estamos dispuestos a correr.
Aquí un video con escenas de "Bajos instintos II":