Blaise Pascal (1623-1662), fue un Físico - Matemático francés
importante; ya que desarrolló teoremas en la Geometría Proyectiva, la teoría de
la probabilidad, inventó la primera sumadora mecánica, la jeringa, así como
abundó en conceptos sobre la presión, y sobre el vacío, entre otras cosas.
Al parecer, tuvo una experiencia de tipo religiosa muy fuerte, lo que provocó
un interés especial por dedicarle mucho tiempo a la Teología cristiana, y la
Filosofía.
Hace
tiempo conversando en el chat con una chica, hablabamos
sobre la "verdad", y se me ocurrió decir que muchas "verdades" en
realidad eran cambiantes, y esto dependía del reonocimiento de valores
de la época. Sin embargo, existen verdades...universales que parecen suspendidas en el tiempo; como carteles publicitarios.
Este tipo de verdades, es a la que se refirió Aristóteles, cuando dijo; "La única verdad, es la realidad".
Se
ha hablado mucho sobre la guerra, y entre condenas y reproches sigue formando
parte de la historia del hombre, que se escribe día a día. El motivo de ello,
es que es el producto de la propia naturaleza del hombre, en que incurre algo
que lo mueve positivamente y tambien negativamente, que se llama interés.
Aqui varias "máximas" sobre la guerra, y la violencia:
Es interesante, el como Friederich
Nietzsche encuentra aceptación, respaldo, y acogida en ciertos círculos
juveniles, y de ateos adultos. Por una parte, seguramente en los primeros
nombrados, tiene mucho que ver ese hablar autoritario con tono de guru en que
habla de cosas que golpean lo establecido, que puede ser visto o interpretado,
como revolucionario. En los círculos de ateos, seguramente es porque intenta
desechar a Dios, y calzar al hombre con unos zapatos que en verdad le quedan
grandes.
La sociedad occidental,
esta inmersa en un proceso de decadencia cultural, que no le permite en buena
forma lograr una introspección y un auto análisis claro, sobre si misma. Esta decadencia no es
cuestión de un año, de dos décadas o de dos períodos de gobierno de un presidente
norteamericano, esto puede ser un proceso de siglos.El principal síntoma de esta decadencia cultural de que hablo, se revela;
en que la cultura no tiene la capacidad de proveer en suficiente abundancia
“cosas” nuevas; solo puede ofrecer más de lo mismo. La sociedad ante ello,
emprende una actitud buscadora de sustento para tener una razón de vivir. Esta
búsqueda en tantos casos, son verdaderas fugas; y ejemplos de ello tenemos
bastantes; como el trabajo compulsivo, actitudes enfermizas que llevan al
acumulamiento de cuantiosas fortunas, las drogas, el sexo, y en lo general, el
goce a los sentidos.