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La
trama principal (la batalla secreta entre el Opus Dei y El Priorato de Sión),
que es esencial en la cinta, se da en un marco de “hechos”, que incluso es
puntual, al libro, hasta en el uso de varias mentiras de Dan Brown, como es el
obelisco de Saint-Sulpice de que se habla como objeto pagano, cuando es en realidad, un
artilugio instalado con fines científicos.
En
la cinta, es sumamente nefasto ver a un Opus Dei, en un injusto papel de grupo "críotico" amafiado, utilizando a un lunático enajenado (Silas), para dar muerte a todo lo
que se oponga a la destrucción del Santo Grial.
El Opus Dei en la vida
real, solo pesan señalamientos de lucha por el poder en los ámbitos eclesiásticos y la toma de posiciones estratégicas en la vida económica, y política de una o varias naciones.
Si
lo vemos desde una visión oficial de la Iglesia, sería solamente “la
diseminación de una conciencia profunda, del llamado universal a la santidad”.
Hacia
el final de la cinta, el “héroe”, el Profr. Robert Langdon (Tom Hanks),
se le escucha decir, que lo importante es “lo que uno crea de manera personal”, es
decir; como te sientas a gusto y que te sirva para tu vida, como sería ejemplo,
su propia experiencia personal; el verse con vida y no haber muerto en un pozo
en que cayó de niño, y en que mucho de lo que hizo, fue rezar; siendo ello lo
que quizás lo salvó.
Por
su parte Sophie Neveu, la Criptóloga (Audrey Tautou), sonriente, y a
pesar de en cierta forma saber que es la descendiente de Jesucristo, va y
prueba coquetamente que no puede caminar sobre el agua, y ante el fallo,
desenfadadamente promete probar el hacer vino del agua, poco después. on ello
se presenta la contraparte de posición, en este caso la escéptica.
Esto
para mi, es un lavarse las manos (limpiar algo de conciencia), después de haber
bombardeado al publico espectador violentamente; primeramente con coincidencias
en el “esclarecimiento” de lo que es el Santo Grial (recordar escena, en que
Sophie le es explicado el cuadro de la Ultima Cena con lujo de cambios
violentos de tomas de cámaras, y hasta librazos que se tiran), y después
apuñalear a la Iglesia, asegurando que aunque la perpetuidad de lo sagrado de
Jesús residía en una mujer, ellos habían impuesto la figura de Jesús.
Uno
de las bases de la investigación en la obra, para saber lo que es el Santo
Grial, arranca con el estudio de la pintura de Leonardo Da Vinci “La
última Cena”, y sobre ello podemos afirmar que Isaac Newton, y el mismo
Leonardo Da Vinci y otros, es de lo mas posible y hubieran pertenecido a alguna secta de tipo hermética
(seguro que iniciática), y si en verdad la pintura de Da
Vinci (La última cena), tiene un señalamiento oculto como sería que María
Magdalena sea depositaria de lo sagrado (Santo Grial), como sería la sangre y
descendencia de Jesús, se haya concebido en el ámbito de los escritos de las sectas
gnósticas; cuyas copias pudieron haber sido encontradas por los Templarios,
y con ello creer que se tiene un secreto de una “devastadora” verdad.
Como
sabemos los escritos de los gnósticos, y además apócrifos; se dan la tarea de
reescribir historias acerca de la vida de Jesús, que en realidad no coinciden
con los evangelios canóicos, que vienen siendo y constituyendo la oficialidad.
Por
otro lado, podemos decir, que si Jesús conocía el futuro, el no casarse y tener
hijos, es una muestra bastante aceptable de responsabilidad.
Por
lo contrario, si era un hombre común, bien pudo ser un terapeuta instruido por
los esenios, en que apartar los apetitos sexuales y no practicar el sexo no era
todo un mundo, como en la vida moderna de hoy.
En todo caso, Jesús fue un
revolucionario, y no una persona común, y por ello no es posible medirlo o
extrañarse, ante la falta de cumplimiento de las costumbres de su tiempo, como
era el de tomar esposa.
Pienso
que si tuviésemos en los evangelios la historia de un Jesús con esposa e hijos,
seguro y sería ganancia en realidad; ya que tendríamos ejemplo de vida
doméstica, y una historia más grande.
Suponiendo pues, que se descubriese que
Jesús tuvo esposa e hijos, esto no merma la calidad del personaje, como tampoco la doctrina cristiana; es solo que tendríamos un Jesús mortal, mas humano.
En
cuanto al Santo Grial, es sumamente curioso su obstinada búsqueda; porque en
realidad no se sabe que es, o en que consiste. Los más, afirman se trata del
cáliz en que Jesús bebió el vino en la última cena, y esto solo tendría un
valor apreciativo, más no mágico o que tradujera poder. Por todo ello, el Santo
Grial es un mito, que no tiene importancia para la esencia de la doctrina
cristiana.
De
esta forma el Libro de Dan Brown, y la cinta “El Código Da Vinci”, es un producto
comercial, que lucra con la siempre hambre de misterios de nuestra sociedad, y
para ello es utilizada una de las historias mas “limpias”, que se tienen. Para
lograr su propósito, El Código Da Vinci,explota y alimenta principalmente el
morbo natural del hombre occidental, tanto de orden sexual, como también aquel
que abona la auto conmiseración; intentando abrir una “ventana”, donde nos
podamos ver engañados históricamente, como sociedad.
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